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Terra
La Coctelera

Helen Martins y la casa del búho

Helen Elizabeth Martins nació el 23 de diciembre de 1897 en la aldea del karoo de Nieu Bethesda en el cabo del este.

Ella era la más joven de seis niños .Pasó su niñez en Nieu Bethesda. Obtuvo el diploma de profesora en Graaff-Reinet próximo y, alrededor de ese tiempo, se casó Johannes Pienaar - profesor, dramaturgo y, en años más últimos, político. La unión fue breve, y mientras que ella pasó cierto tiempo en el Transvaal (ahora Gauteng), laCiudad de Cabo, sus actividades en los años que siguieron suponen la desintegración esta unión incompleta, y a menudo ,contradictoria.

Oom Piet ‘ Martins murió en 1945, y Helen Martins quedó sola, con pocas perspectivas, en esta aldea alejada del Karoo. Ella sabía que debía comenzar a transformar sus alrededores.
Su obra tuvo elogios y ocupó la atención de los demás.Las creaciones de Helen comenzaron a generar suspicacias dentro de la aldea.

A raíz de esto , helen comenzó a recluirse progresivamente en su hogar.Descuidó su persona y su salud.
Helen evitaba ver a gente en la calle. Los amigos que ella tenía, sin embargo, la describen como una persona intensa, apasionada que se convirtió particularmente animó y excitó al discutir las ideas muy amplias y abiertas para su creación.
Para perseguir su sueño, Helen sobrellevó la grandes dificultades físicas y emocionales. Hasta que su vista comenzó a fallar. En una mañana de frío invierno en 1976, a la edad de setenta y ocho, Helen Martins la tomó posesión de su vida tragando soda cáustica. Era su deseo que su creación se preserve como museo. Y, su deseo de ser reconocida como artista se observa magnífica , en la atención acordada a la casa del búho y al hecho de que ,sus ilustraciones, una vez un objeto del burla y verguenza, se convirtieran en el mayor atractivo más importante de la aldea de Nieu-Bethesda.

Madres, hijas Por Sandra Russo


Lo leí en la contratapa del Página …Estoy rumiando aún su contenido…

“Hace poco más de un año, en una contratapa que se llamó “El otro lado de la vía”, conté la internación de mi madre en una clínica psiquiátrica. La internación fue el corolario de una época difícil, en la que la demencia no era “oficial” y a la confusión de ella se sumaban la mía y la de mi padre. Es que en cierto modo, la enfermedad exacerbó rasgos de carácter que estuvieron presentes toda su vida. Por lo menos, toda mi vida.

En este año que pasó, en las visitas, fui
presenciando su adaptación a la clínica y también fui detectando, con infinito asombro, cómo la demencia le permitía acceder a mi madre a algunos estados que le habían sido vedados, quién sabe si por su educación, su personalidad o la forma embrionaria de la enfermedad. Concretamente, mi madre hoy me recibe con una sonrisa, me da la mano, me acaricia, me dice que me quiere, disfruta los mates extra dulces que ella ceba, mientras habla me acaricia las manos.

Mañana es el Día de la Madre y ése fue un día conflictivo en mi vida hasta ser yo misma madre. En algún libreto intangible está escrito que la maternidad por sí sola mejora a una mujer. Por si los supuestos judeocristianos fueran poco, vivimos en un país en el que el culto a la madre fue abonado por la música porteña: en el tango, la madre es madrecita, y es más, es pobre madrecita. Comparada con las gatas en celo de los burdeles y la noche, la pobre madrecita era sellada como la estampilla oficial de la beatitud femenina, que puede resumirse en un único y poderoso rasgo. La abnegación.

El culto a la madre argentina copula con la capacidad femenina de negarse a sí misma para pensar en los demás. Reivindica la retirada masiva del deseo en una mujer, para predisponerla de buen humor a la satisfacción de los deseos ajenos. Ensaya un adoctrinamiento social en base a esos valores y asegura vínculos de eterna gratitud. Es como si las mujeres pudiéramos vivir nuestras vidas impulsadas apenas por las deudas que tienen con nosotras, y que como somos buenas hemos decidido no cobrar.

Pues bien, las cosas suelen no encajar con lo que se espera de ellas. Mi madre siempre fue una mujer especialmente perceptiva y una energía increíble que nunca pudo liberar. Fue una mujer que aceptó las reglas de un juego para el que no estaba preparada. Mi madre hubiera sido mejor madre, estoy segura, de haber podido abnegarse menos, defenderse más. Porque hay mujeres a las que la abnegación les está vedada estructuralmente, y esas mujeres suelen ser llamadas malas madres. Es el discurso contra lo real: gana el discurso, y lo real enloquece.

Para el Día de la Madre, si pudiera, le regalaría a mi madre, con retroactividad, un permiso para no abnegarse, para hacer su vida de una manera que no dejara tan conformes a los demás y tan irritada a ella. Es cierto que vivió enojada conmigo, con los demás en general, encapsulando una agresividad que sólo a veces se entreveía entre las rasgaduras de su carácter. Es cierto que no me quiso bien. Pero yo estoy escribiendo esta nota mientras ella deambula por una clínica de reposo en la que los pasos se arrastran como el pasado.

Si pudiera, le daría la oportunidad de hacer todo de nuevo, de ser más egoísta, de ser más honesta y brutal con sus deseos, de no tenerles miedo, tanto miedo a sus fantasías. Si pudiera, le regalaría esa libertad.

El culto a la madre encubre una forma velada y sutil de desprecio a las mujeres. Exacerba una parte femenina, en desmedro de otras partes que debemos ignorar. Recién ahora, loca, en la clínica, mi madre se ha sacado la faja mental y su mundo interior ha explotado. Y en ese mundo, junto a todo lo negado, también estaban su amor por mí, su ternura, su fragilidad, su candor, su frescura. Recién ahora puede decirme que me quiere, y no es tarde para que yo le corresponda.”

Regalito para el alma

Ángel Gonzlez y Pedro Guerra.Un lujo!(Frase de Hernán Zin)

ME BASTA ASÍ

Si yo fuera Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas…
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.

El amor es eterno mientras dura.

Lo nuestro duró…Sí me encaaaaaannnnnntaaaaaaaa Sabina!-

Una vez más.Una primavera más.Y van…Sucede que sucede en primavera…Que el aire se embriaga de azahares y frescias…Que está prohibido suicidarse en primavera como lo afirmó Don Alejandro Casona.Que las hormonas fluyen por el torrente sanguíneo y que con este desastre ecológico globalizado, uno está más expuesto a estas cosas del querer.Escribí querer.No dije desear.Ya ni la levotiroxina vs. el hipotiroidismo pueden inhibir la captación de la tetosterona.De la serotonina ni hablar.De sinapsis, menos.Misión casi imposible.Enamorarse baja el cociente intelectual.No es común escuchar decir que el amor es ciego? Sí.Ciego.Sordo.Mudo.Ergo además de bajar el C.I. atenta a nuestros sentidos, los desorienta.Nada es como parece.El es…Mmmmmmm…cómo describirlo si es indescriptible?Essss…Guapo?…Más o menos.No.No tanto.Pero es hombre.Essss alto y elegante? Buehhhh…Mmmm…sí…creo que sí.En realidad no recuerdo bien.Es culto? Un erudito!!!! Segura?De nada.Tal vez me pareció.Estaba tan nerviosa que…Ahá.Generoso?Mmmmm…no sé.Tal vez…Sincero? Lo parecía.Si mentía no me di cuenta….Estaba como una de quince!

Bien.

Caballero ?

-Psssiiiii…Creo que sí.Me dejó pasar adelante al entrar y salir del bar.Sí…El hombre que siempre soñé.

- Estás segura?-

- Segura de…?-

-De que es el hombre que siempre has soñado…-

-Tenemos los mismo gustos! Nos interesan las mismas cosas! Ni siquiera se nota la diferencia de edad!

- No se nota qué?-

-Que soy mayor!-

-Aha.-

- Y que es lo que se nota? Si es que puede saber?-

- Mmmmm…estoy pensando …(suspiro color melocotón)-

- Buen amante? Eso no tendrás que pensarlo tanto…-

-Sí.Lo intentó.Claro.-

-Cómo que lo intentó?-

-Sí.Pero no le dije nada.El pensó que me hizo gozar todo el tiempo y que gritaba de placer…-

-Perdón? Por qué el tenía que pensar lo que no era?-

- Claro.Con el tiempo iba a mejorar.Seguro!Además esos vellos negros que tanto me recordaban a mi padre.-

-Fantasías incestuosas con un joven?-

-No quiero sentirme mal.Shhhhhhh!!!Me regaló una habitación con balcón.Montmartre estaba en todo su esplendor.Podía ver la ciudad desde allí.Podía volar…Tomamos mates a la mañana en la cama.A la noche abrazados miramos por el balcón.La ciudad era nuestra lo mismo que la noche .El me regalaba palabras tiernas y besos llenos de concupiscencia…Tomábamos la luna a cucharadas según indicaciones de un tal Sabines…

Podía creer…podía creer que creía…El creyó que yo…Cómo dice Luz Casal…”tu juegas a engañarme, yo juego a
que te creas que te creo”…

Estabas Jugando? Sí.Estaba jugando.Pero me olvidé que era un juego y me perdí en su coartada de pasión.

Lo reconocerías en la calle?

Por qué debería reconocer aquí, si lo reconocería por la calle?

Después de todo ya no recuerdo cómo me lo inventé.Y basta de esta inmunda costumbre de hablar coln los espejos.

Sabines también dice que las cucharadas de luna son buenas como hipnótico y sedante
y también alivian
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito
del aire de la luna para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna a los presos
y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas…

Cómo sabía Sabines que estoy condenada a esta vida y los demás detalles?Soy tan previsible y desorientadora…Soy una paradoja con soma y psiquis…Mujer que hace huir a un amor, sirve para intentar espantar a otro amor…

Bay!